Tantra

Actualizado: 19 sept


Para los occidentales quizá lo más fácil sea definir el Tantra como una filosofía de vida oriental afín al

hinduismo y al budismo, y al igual que éstas propone una senda esotérica dirigida al crecimiento

personal y a la iluminación. Su origen se remonta al antiguo valle del Indo, en el actual Paquistán, hacia

el siglo V a.C. En Oriente las líneas que delimitan lo que es una religión, un camino espiritual o una

filosofía de vida, son muy borrosas. Lo mismo ocurre con el Tantra, que cuenta con diferentes formas de

entenderlo, diferentes maneras de vivirlo y de practicarlo. Osho nos insta a que: «Si entras en la pasión,

entra con conciencia. Entonces la convertirá en oración y tendrá una cualidad completamente distinta.

Esta cambia su propia cualidad, ya no es una liberación física, sino una experiencia muy profunda de

vida».

Mi visión particular del Tantra es que consiste en vivir la vida y todas sus experiencias con conciencia

plena de lo que se está haciendo. Igual que el budismo insta a vivir el aquí y el ahora, y el taoísmo

propone conectar con el Tao de cada actividad cotidiana, así el Tantra nos invita a estar presentes

conscientemente en lo que estamos haciendo en cada momento, convirtiendo esa actividad en algo

trascendente.

Tantra es una palabra en sánscrito que significa «proceso», «continuidad», «polaridad»,

«compatibilidad». Independientemente de su escuela u orientación, el Tantra nos dirige hacia dentro de

nosotros mismos, hacia nuestro corazón, hacia nuestra esencia. El Tantra no busca la perfección, porque

considera que ya somos perfectos. El camino tántrico es la reintegración del Ser en la aceptación

genuina de todas las manifestaciones de la vida, es el amor en su estado puro.El Tantra no rechaza ningún aspecto de la experiencia humana, por terrenal que sea. Esto incluye

también la sexualidad humana, que no es accesoria, sino una parte definitoria del ser humano. En

Tantra las cosas no son ni buenas ni malas, simplemente son. Y a través de todas ellas podemos

encontrar la conexión con lo divino y lo trascendente si le ponemos conciencia y atención plena. Si le

ponemos presencia.

Independientemente de su escuela u orientación, el Tantra nos dirige hacia dentro de nosotros mismos,

hacia nuestro corazón, hacia nuestra esencia. Cuando llevamos esta conexión trascendente a nuestra

vida cotidiana, encontramos la aceptación genuina de que todas las manifestaciones de la vida son

trascendentales: a través de todas ellas podemos conectarnos al amor y a lo divino.

Masaje Tántrico

El Masaje Tántrico es una herramienta dentro de la filosofía de vida que representa el Tantra. Una

herramienta de sanación y de expansión de nuestro estado de conciencia. El Masaje Tántrico es un

masaje porque utiliza el contacto físico con el cuerpo para generar y distribuir la energía por el cuerpo. Y

el Masaje Tántrico es tántrico porque usa la presencia –a través de la respiración- para vivenciar

profundamente esta experiencia. El Tantra no rechaza ninguna experiencia humana y por ello puede

servirse de todas ellas como vehículo para acercarnos a la iluminación. Gracias a esta actitud de

aceptación genuina el Masaje Tántrico puede hacer uso de la enorme fuerza vital de la sexualidad

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